martes, 23 de julio de 2013

Los cuidados del jardín en invierno


Los cuidados del jardín en invierno

 

El frío y la disminución de calidad y cantidad de luz en invierno afectan a todas las plantas por igual, sin embargo aquellas especies que han sido sacadas de su propio hábitat, ocurre con las exóticas e introducidas, requieren de alguna atención especial. Cuando hablo de plantas, me refiero a todas sin discriminar por tamaño, puede ser desde el césped hasta un árbol.

Es importante saber que las plantas se han adaptado a esta condición adversa y bajan su actividad metabólica y no sintetizan nutrientes, al punto que debido a ello, muchas de ellas pierden sus hojas y sus células viven de nutrientes acumuladas en tejidos de reserva. Es decir invernan en estado de receso o dormancia vegetativa.

Es por lo tanto época en que las plantas permiten que sean podadas o trasplantadas, sin muchos riego de sobrevivencia, a pesar de los errores que se puedan cometer en la práctica.

 

Podas árboles y arbustos

La poda es una práctica mecánica en la que eliminamos parte de una planta para conseguir de ella una ramificación nueva, estimulada y equilibrada.  Como también, para estimular la floración o su producción de frutas en el caso de árboles frutales. En la mayoría de las plantas la poda no es labor obligada de todos los años, sin embargo casi siempre es beneficiosa, siempre que no se interrumpa el proceso de floración.

Es importante saber en qué lugar de las ramas se encuentran las yemas florales y cuando florecerán. Suele ocurrir que se eliminan ramas con yemas florales formadas durante el verano y que florecerá en primavera y al cortarlas, estas no florecen. Otras en cambio, forman yemas florales en ramas que crecen en primavera para florecer en verano. En este caso se podan para estimular la formación nuevas ramas que florecerán en el corto plazo.

 

Trasplantes

Desde viveros o transplantadas por nosotros mismos, las especies de hoja perenne se extraen mientras dure el receso vegetativo que comienza en otoño hasta la primavera, haciendo un cepellón (champa) del tamaño de las raíces conservando la tierra adherida a las mismas, envolviendo con algún material natural o sintético. Las plantas cultivadas en un contenedor (maceta o bolsa polietileno) se pueden plantar en cualquier época, incluso verano.

Si el cepellón se ha envuelto con material natural vegetal (cajón de madera, follaje de plantas de pantano), solo se cortan las amarras y luego se planta. El envoltorio sintético en cambio debe ser retirado completamente.

En plantas de hoja perenne, conservar la orientación es mas importante que en las de hoja caduca.

 

Si se trata de trasplantar un árbol o arbusto adulto de un lugar a otro, se hará durante el receso vegetativo de la planta, es decir desde el otoño y hasta el comienzo de la primavera, según los pasos que se ilustran en los esquemas siguientes.

 

 

Labores en el césped

Descompactación: El uso intensivo del césped, especialmente en aquellos que se establecen en un terreno con un alto contenido de finos (arcillosos), produce en el transcurso de algunos meses la compactación del terreno, con consecuencias como disminución del drenaje del sistema radicular y de la aireación y el endurecimiento de la superficie.

La descompactación consiste en agrietar el terreno con horqueta, si la superficie es pequeña, o con una descompactadora de pinchos macizos o de cuchillas triangulares si la superficie a descompactar es mayor. Las épocas más adecuadas para efectuar esta labor son primavera y otoño.

 

Resiembra: Se conoce como resiembra a la operación destinada a sembrar de nuevo las zonas del prado, que debido al uso intensivo u otros motivos, presentan baja o nula densidad de césped. Consiste en cortar el césped, rastrillar las zonas despobladas, sembrar y tapar con una fina capa de arena a la que se le puede adicionar tierra hojas (cómpost) y turba. Esta labor se logra con mejores resultados a fines del invierno o en primavera aprovechando foto períodos aceptables junto a temperaturas moderadas.

 

 

Roberto E. Menzel Siebert

Diseño en Arquitectura del paisaje. /docente Universidad Tecnológica de Chile INACAP sede Temuco

miércoles, 26 de junio de 2013


Como convivir con plantas en interiores

 

Para entender el manejo adecuado de plantas en interiores, debemos tener en cuenta que la naturaleza no creó las “plantas de interiores”. En la práctica cualquier planta puede ser cultivada al interior de una habitación. En efecto, son plantas como cualquiera otra, con la diferencia que proviene de otro hábitat que el nuestro y en consecuencia debemos tener algunas consideraciones.

 
El tamaño de la hoja nos indica de alguna manera de cuál es el rango de luz que demandan, a mayor tamaño de hojas, las plantas necesitan menos intensidad de luz. Significa que en su medio natural, no cuentan con mucha luz y han desarrollado mayor superficie foliar para realizar de mejor manera la fotosíntesis. En consecuencia, debemos tener cuidado de no exponerlas a sol directo, sino solo a través de una cortina o colocarlas en lugares con menor claridad. Plantas con hojas grandes evaporan mayor cantidad de agua (generalmente provienen de climas tropicales) por lo que la frecuencia de riego deberá ser mas seguida.  Inversamente proporcional las plantas de hojas más pequeñas requieren de mayor iluminación y menor frecuencia de riego.

 
La temperatura ambiente que requieren las plantas es muy diversa, no siempre provienen de climas tropicales, generalmente más templados, sino pueden venir de ambientes de montaña, más fríos, por lo que la recomendación es informarse acerca del origen natural de ellas. Por citar algunos ejemplos, la Violeta de los Alpes (Cyclamen persicum) o las diferentes variedades de Begonias, requieren de períodos expuestas al frío por su naturaleza de geófitas, pues tienen órganos caulinares (tallos) adaptados para sobrevivir en condiciones adversas de temperatura y pierden sus hojas.

Plantas de hojas grandes no toleran temperaturas exageradamente altas, pues tienden a transpirar mayor cantidad de agua desde su tejido, provienen de climas tropicales con índices de humedad ambiental más elevados. Cito: Monsteras, Philodendro, Ficus, Anthurium o Dracaena.  Para mantener esa humedad, conviene tener entre ese tipo de plantas, algún recipiente (platillo o tasa) lleno con agua, de manera que vaya evaporándose a temperatura ambiente.

Aquellas plantas que tienen tallos engrosados y hojas más pequeñas o suculentas, cito: Kalanchoe, sedum, Sansevieria y Cactus en general, resisten mejor un ambiente seco y caluroso. Es conveniente cultivarlas en un sustrato con mayor porcentaje de arena en el macetero.

 
El riego de plantas en interior, debe ser moderado y no se debe a un calendario rígido. La forma más eficiente de determinar la necesidad de regar es tocando la tierra con los dedos, si siente humedad, no se debe regar. El exceso de agua impide el intercambio gaseoso necesario en las raíces de las plantas y se puede causar muerte por hipoxia (falta de oxígeno). Las plantas frente a la falta de agua se muestran marchitas, pero no mueren y con un oportuno riego al cabo de corto tiempo recuperan su hidratación en tejidos.

De lo anterior la importancia de la composición del sustrato con un 30% de arena gruesa (de Lepanto en el mercado) pues permitirá un adecuado drenaje para el intercambio gaseoso.

 
No debemos olvidar que las plantas obtienen sus nutrientes desde la tierra, por lo que el tamaño del macetero, la calidad de la tierra y la fertilización son claves en la salud de la planta. Conviene tener en cuenta que el tamaño de raíces es proporcional al tamaño de la estructura aérea de plantas, lo que no indica que sean iguales, pero crecen al mismo tiempo. Los nutrientes de la tierra se agotan por lo que una fertilización equilibrada en componentes básicos (N, P y K) son esenciales al menos una vez al año.

En el mercado existen hoy muchas alternativas de fertilizantes para plantas en interior, formulados de acuerdo a los requerimientos de estas. Plantas de hojas grandes y tejido blando requieren de dosis suplementarias de Nitrógeno (N)

 
La muerte parcial o total de las hojas muchas veces nada tiene que ver con alguna enfermedad, es un proceso natural de recambio de hojas, o se debe a falta de nutrientes o desequilibrio de elementos que se le proporcionan. Son seres vivos y tienen necesidades que muchas veces el hombre desconoce o permanece indiferente porque ellas no protestan.

Las enfermedades de hongos en la mayoría de las veces se manifiestan con colores pardos o grises y el tejido muere emblandecido por su presencia.

 
Como norma general puedo afirmar que una planta bien alimentada y mantenida en su ambiente apropiado, es una planta con suficientes defensas para resistir depredadores o patologías, con colores brillantes e intensos. La palidez o amarillez es síntoma de deficiencias nutricionales o mal manejo de riego.

sábado, 4 de mayo de 2013


Gusanos se comen nuestro jardín

 Un césped bien fertilizado y con adecuado manejo de cortes, aireaciones y riego oportuno, debiera estar protegido contra gran parte de las enfermedades que suelen afectar al césped en las áreas verdes.  No obstante lo anterior hay ciertas plagas que son parte del hábitat donde se desarrolla nuestro césped y son una constante amenaza.

 Los gusanos son el estado en el ciclo biológico de los insectos, en que suelen ser muy dañinos para la agricultura y la jardinería. Es el caso de dos insectos, que en estado adulto durante el verano, mientras ponen sus huevos, pasan casi desapercibidos o poco llaman nuestra atención. Ellos son el gusano blanco (Melolontha melolonta) y la cuncunilla negra (Dalaca pallens). Estos insectos son nativos y están presentes en praderas naturales como sembradas por el hombre, por lo que debemos estar en constante preocupación por erradicarlos de nuestro jardín.

 El gusano blanco vive y se alimenta bajo la tierra, haciéndolo de las raíces de pasto y algunas plantas arbustivas.  El síntoma del daño en césped son manchas de pasto seco, que al tratar de removerlo, éste se encuentra sujeto al suelo en estado necrótico o seco. No debe confundirse el daño causado por los gusanos del suelo con el césped seco debido a falta de riego. Si se sospecha la presencia de Gusanos blancos, hay que buscarlos en primavera avanzada (noviembre en el Hemisferio sur). Con un cuchillo cortar panes de césped y examinar las raíces, buscando gusanos. Luego se vuelve a poner en el mismo lugar. Hacerlo en varios sectores del jardín.

   


Por su hábito de alimentarse bajo la tierra, es muy difícil su control. Sin embargo se logra bajar la población de estos gusanos, mediante una aplicación de insecticida en polvo esparcido en la superficie del césped recién cortado y luego perforado con púas, de manera que con el agua lluvia o riego arrastre el ingrediente algunos centímetros por los orificios.

El adulto no daña el césped, puesto que se alimenta de hojas de roble, especies forestales y algunos frutales.

 
La cuncunilla negra vive bajo la tierra, pero a diferencia del gusano blanco, ésta se alimenta en la superficie, masticando el cuello de plantas de pasto y arbustos. Es fácil verla en la superficie, pero solo de noche por tener hábitos nocturnos de alimentación, y al salir a la superficie, deja montoncitos de tierra fresca a rededor del orificio por el que sale. Si buscamos en el jardín con una linterna, nos encontraremos con larvas desplazándose por cualquier superficie.

Los síntomas en el césped son los mismos del gusano blanco, solo que el pasto seco muerto, queda sobre el suelo y es fácilmente removible debido a su corte en el cuello. 



 


 


    El control de esta larva es más fácil, solo se debe aplicar un insecticida específico pulverizado sobre la superficie entre los meses de marzo y mayo con una frecuencia de una aplicación cada dos semanas.

 

 

Roberto E. Menzel Siebert

Arquitecto de diseño del paisaje. /docente Universidad Tecnológica de Chile INACAP sede Temuco

Twitter: @robertomenz

 

 

miércoles, 6 de marzo de 2013


Termina el verano y algunas plantas pueden ser podadas

 
Una vez fecundada la flor se comienza a formar el fruto que contiene las semillas con que las plantas aseguran la sobrevivencia de la especie. Es el ciclo natural de todas las especies. Sin embargo para nuestros jardines puede que este proceso no sea el más decorativo, aunque en muchos casos los frutos si lo son , en especial cuando permanecen adheridos a la planta gran parte del invierno con llamativos colores.

 
En efecto cuando la planta forma los frutos, destina todo su esfuerzo nutritivo hacia el desarrollo de los embriones (semillas) dejando de lado el cuidado estético de ramas u hojas, que en muchos casos y en especial de plantas mal nutridas (sin suministro de fertilizante) pierden atractivo, se mueren y las pierden.

Es entonces cuanto los jardineros pueden sacar algunas ventajas a través de la poda.

 La poda es una práctica mecánica en la que eliminamos parte de una planta para conseguir de ella una ramificación nueva, estimulada y equilibrada.  Como también, para estimular la floración o su producción de frutas en el caso de árboles frutales. Si al término del verano podamos aquellas ramas con frutos secos poco atractivos, desviaremos el tránsito de nutrientes hacia la formación de nuevas ramas con follaje más atractivo e incluso en algunas especies (rosas por ejemplo) una segunda o tercera floración.

 Mucha especies anuales (que tienen un solo ciclo de floración, para luego morir) si son impedidas de fructificar, seguirán floreciendo en pro de su objetivo, que es la sobrevivencia de la especie. Con esta práctica prolongaremos el tiempo de floración de plantas en nuestro jardín.

 La poda de limpieza y supresión, es la que se hace para eliminar ramas enfermas, secas o dañadas, o ramas que ya florecieron.  También se suprimen ramas para lograr aireación o mayor penetración de luz en su parte central, donde debe desarrollar nuevas ramas.  La presencia de aire y luz impide también la formación de musgos en los troncos y ramas o enfermedades de hongos. La poda de supresión se practica también a plantas que hayan florecido, eliminando flores marchitas y los frutos, estimulando en muchas especies una nueva floración. Esta poda puede realizarse en cualquier época del año, no necesariamente esperar el invierno.

 La poda de formación, es la que hacemos para lograr una forma armónica de crecimiento de la planta que por falta de luz o corrientes de aire, muchas veces crece más hacia un lado que a otro.  De tal manera que, cortando algunas ramas, reforzaremos el  desarrollo de otras y lograremos un equilibrio en la planta, tanto en la forma como en la distribución del alimento en la planta. Se puede hacer en individuos jóvenes para estructurar sus ramas principales, que serán las que determinarán la altura y ancho de la planta (frutales). La podemos hacer también con plantas adultas que han crecido desproporcionadamente para el espacio que tiene nuestro jardín. Esta poda también se puede realizarse en cualquier época del año, no necesariamente esperar el invierno. Prueba de ello es la poda de formación que se aplica en plantas con estructura de seto.

 Poda de rejuvenecimiento,  es la que se hace a plantas de mucha edad que han crecido más allá del espacio que resulta proporcional o deseado. Es la más delicada de las podas, dadas lo traumático que para la planta puede resultar.   Esta poda muchas veces debe hacerse en forma paulatina, alternada o escalonada, durante algunos años, para reducir efectos adversos que puede tener este tipo de poda en algunas plantas.

 La mayoría de las plantas no necesitan ser podadas todos los años, sólo cuando alguna de las razones mencionadas lo ameritan y sin abusar de ella.  Otras en cambio lo necesitan todos los años y en el caso de los rosales hasta dos veces en el año.

 Las ramas y follaje que resultan de la práctica de podas deben ser eliminados o tratados ecológicamente para no contaminar con ellas otras especies por transmisión de enfermedades. Estas pueden ser reducidas para luego ser compostadas, o depositarlas en recipientes asignados para ello por la autoridad de medioambiente de la I Municipalidad. Dejar estos residuos en la vía pública implica el riesgo de ser citado a comparecer a un tribunal de policía local.

martes, 12 de febrero de 2013


Época de aumento en las temperaturas y el agua se hace escasa o cara

 

Para mantener un césped creciendo sano y verde es esencial regarlo en períodos de sequía. A fin de obtener óptimos resultados al regarlo, debemos considerar los siguientes factores: la frecuencia de riego, el volumen de agua que va a aplicarse, la hora del día en que vamos a regar y el modo de aplicación en terrenos difíciles.

El exceso de agua en el césped produce aumento de materia verde, incremento de enfermedades, raíces poco profundas, desaprovechamiento de recursos valiosos y grandes facturas de electricidad o cuentas de agua. Cuando se trata de regar es preferible regar de menos que regar de más.

Como regla general podemos afirmar que la frecuencia de riego varía de un lugar a otro y debe determinarse de acuerdo a la apariencia del césped. La necesidad de agua en el pasto, puede identificarse cuando este se torna de un color verde azulado con pérdida de brillo y cuando las pisadas permanecen marcadas en él, ya que la falta de agua hace que a la hoja le cueste recuperar su posición original. Lo ideal sería regar el césped justo en ese momento ya que el deterioro en ese punto es mínimo y, apenas el césped recibe agua, se recupera. Regar el pasto antes de observar estos signos no proporciona beneficio alguno.

Si se llega a un cuadro de sequía severa, la planta deja de crecer y las hojas se tornan marrones y mueren (no significa que la planta haya muerto). Cuando se riega en este punto el césped puede sobrevivir. Necesitaría un periodo de 3 semanas para producir nuevas hojas recuperarse totalmente.

 Un programa fijo de riego no contempla las necesidades del césped y puede caer en el exceso de agua, produciendo el aumento de materia verde y creando un medio propicio para las enfermedades y el musgo. Los propietarios que tienen sistema de riego automático, deben programarlo ajustándose a las necesidades del césped y no dejarlo programado para todo el verano.

 
Si un jardín necesita 25 a 35 milímetros de agua por semana, es preferible aplicar esta cantidad en un solo riego o en dos riegos iguales con 2 ó 3 días de espacio entre sí, que regar en forma liviana todos los días. Recordemos que 1 mm equivale a 1 lt. de agua por metro cuadrado.

Después del riego, la tierra debe estar húmeda hasta 15 centímetros de profundidad. Es recomendable humedecer a fondo toda la zona de las raíces. El riego diario y liviano produce exceso de humedad, estimulando así el desarrollo de malezas.

 La hora ideal para hacerlo es entre las 1:00 y las 6:00 de la mañana. A esta hora el viento no interfiere en el riego y no hay prácticamente evaporación de agua. Regar durante el medio día no es efectivo ya que gran cantidad de agua se evapora por la alta temperatura de la tierra, siendo por consiguiente muy difícil humedecer el duelo adecuadamente. Si bien no se recomienda regar en estas horas, vale aclarar que hacerlo, no provoca la quemadura del pasto como suele decirse.

 Una excepción la constituye un césped recién sembrado debe regarse de 2 a 4 veces por día. La cama de siembra debe estar húmeda de 2.5 a 5 centímetros de profundidad, pero no debe estar saturada.

Otro beneficio que trae esta práctica de riego en siembra de pasto es lograr bajar la temperatura en promedio del suelo, en lo que prácticamente es un almácigo de pasto.

 A medida que las semillas germinan y los brotes comienzan a crecer, es fundamental que las nuevas plantas no se sequen. Continúe regando 2 ó 4 veces por día si las condiciones climáticas son secas. Cuando las plantas llegan a los 2 centímetros de altura debe reducirse la frecuencia de riego gradualmente, y regar en cambio, más profundamente. Una vez que el césped se haya cortado 2 ó 3 veces, lo mejor es regarlo con menos frecuencia, pero en forma más profunda.

 Aunque razones técnicas justifican que lo ideal es no regar en las horas de máxima radiación solar, también es cierto que cuando se trata de la conservación de zonas verdes públicas o privadas de gran extensión, sin una infraestructura de riego por aspersión o semi automatizada, donde el desarrollo de la labor del riego supone una gran carga de trabajo, está justificado el riego a cualquier hora del día, evitando las horas de máxima radiación solar, para optimizar los recursos humanos y, ello sin correr riesgos que puedan ser irreversibles para una pradera.

domingo, 29 de julio de 2012

Diferencias etáreas en el uso de una jardín

El diseño y construcción de un jardín es una instancia compleja en la que se involucran objetivos personales a traves de los intereses y recursos de un cliente en la que rara vez resultan ambos satisfechos.
 El trabajo que expongo es de aquellos que rompe la regla anunciada, puesto que una vez terminado el trabajo se da el tiempo y la tolerancia necesaria para que la naturaleza haga lo que el paisajista proyectó de acuerdo a necesidades etareas, manifiesto de intereses y expectativas de sus mandantes. En este caso una familia con miembros de edades extremas entre 0 y 70 años, en que cada uno esperaba tener su espacio y satisfacción a sus inquietudes fisicas y recreativas. 

El terreno antes de iniciar los trabajos

 La amplitud del espacio siempre deseada, suele ser un problema de como ocuparlo todo sin caer en monotonías temáticas. En este caso la pendiente natural del terreno ofrece la posibilidad de separar áreas de estar, por niveles separados por elementos arquitectónicos y vegetación.

La materialidad de los elementos se basa fundamentalmente en la madera utilizada en los revestimientos de edificios, muros de contención, solerillas y gradas de escala que comunican los niveles.
Cuatro años de evolución

Terminada la obra gruesa









El gran desafío del diseño es lograr que los distintos actores en la observación del jardín tengan  la respuesta a su temperamento. Tal es asi que los grupos etáreos mas jovenes tienen su pricipal espacio de actividad en la parte baja, teniendo desde esa perspectiva un paisaje lleno de formas, texturas y colores cada época del año, que resultan exitantes.

Gradas de polvo de roca soportadas en solerillas de madera


Los espacios de juegos y actividades recreativas estan emplazadas lejos de la casa de habitación, reservada para la vida mas relajada y reposada de grupos etáreos mas altos, que sin quedar excluidos de la participación del paisaje tienen una vista desde lo mas elevado del jardin hacia el entorno natural de la propiedad.

Esta vista sobre en entorno natural rural fué respetada mediante la omisión de elementos llamativos que signifiquen distracción o alteración de la perspectiva.

El espacio antes de la intervención
 Vista desde lo alto de la propiedad muestra solo superficies amplias y verdes que producen sensación de relajo y tranquilidad, en armonía con el marco natural del entorno.
Finalizada la obra gruesa



Esa inserción en el entorno es valorada
 solo por adultos de la familia, mientras
los niños disfrutan con sus juegos rui-
dosos lejos de la tranquilidad de los
mayores.  

Con cuatro años de desarrollo

martes, 15 de mayo de 2012


17 de Mayo, fecha en que a partir del año 2005 se celebra en todo el mundo “el día internacional de Internet” y a partir del año 2006 instaurado por la ONU el “Día Mundial de las Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información”,  los Paisajistas de todo el mundo queremos sumarnos a esta iniciativa, comunicando nuestro deseo de reivindicación de la importancia de la Jardinería y el Paisajismo.

El paisaje natural o urbano se ha convertido en un bien irrenunciable para todos en el mundo, sin embargo ha sido el hombre que lo ha convertido en un bien escaso y cada vez más degradado.

La protección o la restauración del paisaje es tarea de personas competentes y especialistas en la disciplina, sin embargo hay estados en el mundo que no lo han comprendido así. Es tiempo de reconocer la importancia y la regulación de la profesión de Paisajista. Así lo hemos estimado los Paisajistas adhiriendo al manifiesto dirigido por profesionales españoles al  Comisario Europeo de Mercado Interior y Servicios de la Comisión Europea, BERL 10/034  Sr. Michel Barnier con asiento en Bruselas, Bélgica.


Invito a los Paisajistas de mi país Chile y de todo el mundo a hacerse parte de esta cadena publicando su mensaje de adhesión en vuestros Blogs o mensajes vía redes sociales como Twitter con #paisajismo o en Facebook la leyenda “Estoy participando en el día de internet y el paisajismo, si quieres participar deja tu frase sobre el paisajismo y jardinería comentando este hilo,. Para más información: (poner URL de la entrada del blog donde la hayáis visto).” Además publicando los enlaces detallados más arriba.